Lo que debes saber
La fractura dental es una de las lesiones más frecuentes en la clínica odontológica veterinaria. Los perros que mastican piedras, huesos duros, pelotas de tenis o astas, y los gatos que sufren un golpe o una caída, pueden romperse un diente en un instante. A veces la rotura es evidente, pero otras solo se aprecia una pequeña punta desgastada o una mancha oscura en la corona. Aunque tu mascota siga comiendo con normalidad, un diente fracturado con la pulpa expuesta es doloroso y puede infectarse.
El interior del diente, la pulpa, contiene vasos y nervios. Cuando se rompe la corona y esa pulpa queda al descubierto, las bacterias entran y pueden provocar un absceso en la raíz. En nuestra consulta de odontología veterinaria en Villanueva de la Cañada (Madrid) valoramos cada fractura con radiografía dental para decidir si la mejor opción es conservar la pieza mediante endodoncia o extraerla.
¿En qué consiste?
Es la rotura de la corona o de la raíz de un diente. Se clasifica según la profundidad: la fractura de esmalte afecta solo a la capa externa; la no complicada llega a la dentina sin abrir la pulpa; la complicada expone la pulpa y suele ser dolorosa; y las fracturas radiculares dañan la raíz y solo se ven en la radiografía. Un diente con la pulpa muerta se oscurece y puede infectarse sin dar signos aparentes. Los colmillos y los molares carnívoros, especialmente el cuarto premolar superior, son de las piezas que más se rompen.
Causas y factores de riesgo
- Masticar objetos muy duros como huesos, piedras, astas o pelotas abrasivas.
- Traumatismos por golpes, atropellos, caídas o peleas.
- Juego brusco con barrotes, vallas o jaulas.
- Dientes debilitados por enfermedad periodontal o reabsorción.
- Maloclusiones que provocan contactos anómalos entre piezas.
- Uso de juguetes demasiado rígidos para el tamaño del animal.
Síntomas y señales de alerta
- Diente roto, astillado o con una punta visible.
- Mancha gris, rosada o marrón en la corona.
- Masticación cuidadosa o preferencia por un lado.
- Babeo, sangre o rechazo al juguete favorito.
- Hinchazón bajo el ojo en infecciones de molares superiores.
- Mal aliento o cambios de comportamiento.
Especies en las que lo vemos
🐶 Perros
Es muy común en perros que mastican objetos duros, y afecta sobre todo a colmillos y premolares.
🐱 Gatos
En gatos suele deberse a traumatismos y caídas, y los colmillos son los más afectados.
🦦 Hurones
Los hurones pueden romper colmillos al morder jaulas o juguetes duros.
Cómo lo diagnosticamos
Se diagnostica mediante una exploración oral completa, con sonda dental para detectar la exposición de la pulpa, y se confirma con radiografía dental. La radiografía permite ver si la raíz está fracturada, si hay inflamación en el ápice o si ha comenzado una infección. Para explorar y radiografiar con precisión y sin dolor se necesita anestesia general. Con esa información decidimos si la pieza se puede conservar o debe extraerse.
Tratamiento
- Valoración con radiografía para decidir entre conservar o extraer.
- Endodoncia en piezas viables importantes, como los colmillos, con posterior restauración.
- Extracción de dientes con fractura de raíz, infección avanzada o sin posibilidad de salvarse.
- Tratamiento del dolor y control posoperatorio indicados por el veterinario.
- Revisión radiográfica para confirmar la evolución.
Prevención en casa
- Evita huesos duros, astas, piedras y pelotas abrasivas.
- Elige juguetes que puedan doblarse ligeramente con la presión.
- Supervisa el juego y evita que muerda barrotes o vallas.
- Revisa la boca con regularidad y consulta ante cualquier diente roto.
Preguntas frecuentes
¿Hay que tratar un diente roto aunque coma bien?
Sí. Los animales ocultan el dolor. Si la pulpa está expuesta, el diente puede infectarse sin síntomas evidentes y dar problemas más graves después.
¿Se puede salvar un diente fracturado?
En muchos casos sí, mediante endodoncia y restauración, sobre todo en piezas importantes como los colmillos. La radiografía dirá si es viable.
¿Qué pasa si no lo trato?
La pulpa puede morir y formarse un absceso en la raíz, con dolor, inflamación facial e infección que puede afectar a los tejidos vecinos.
¿Puedo pegarle yo el diente?
No. Nunca intentes reparar ni retirar un diente en casa. Lleva a tu mascota a un dentista veterinario para valorar la mejor opción.