Lo que debes saber
La enfermedad periodontal es la patología odontológica más habitual en perros y gatos adultos. Empieza de forma silenciosa: una capa de placa bacteriana se acumula sobre el diente, se mineraliza en forma de sarro y las bacterias empiezan a inflamar la encía. Con el tiempo la infección avanza hacia los tejidos profundos, destruye el ligamento y el hueso alveolar y el diente acaba moviéndose, doliendo o cayéndose. Muchos tutores no lo notan hasta que el problema está avanzado, porque los animales disimulan muy bien el dolor oral.
En nuestra consulta de odontología veterinaria en Villanueva de la Cañada (Madrid) valoramos la boca completa de tu mascota, con exploración bajo anestesia y radiografía dental, porque gran parte de la patología periodontal queda oculta bajo la encía y no se ve a simple vista. Según el grado, el tratamiento va desde una limpieza dental profesional hasta la extracción de las piezas que ya no se pueden salvar. Escríbenos por WhatsApp y cuéntanos qué le pasa a tu mascota.
¿En qué consiste?
Es una enfermedad inflamatoria e infecciosa de los tejidos de soporte del diente: encía, ligamento periodontal, cemento y hueso alveolar. Se inicia como gingivitis, que es reversible, pero cuando la inflamación y las bacterias alcanzan el hueso hablamos de periodontitis, que ya es irreversible y solo puede controlarse. Se clasifica en estadios según la pérdida de soporte que muestra la radiografía y la exploración con sonda periodontal. Además del daño local, las bacterias de la boca pueden pasar a la sangre y se asocian a una carga inflamatoria que puede repercutir en órganos como el corazón, el hígado o el riñón.
Causas y factores de riesgo
- Acumulación de placa bacteriana y sarro por falta de higiene dental regular en casa.
- Predisposición de razas pequeñas y toy, con dientes apiñados y bocas pequeñas.
- Maloclusiones y apiñamiento que favorecen la retención de restos de comida.
- Dieta exclusivamente blanda que no genera fricción mecánica sobre el diente.
- Edad avanzada y respuesta inmunitaria individual de cada animal.
- Enfermedades de base como las que afectan al sistema inmunitario o el metabolismo.
Síntomas y señales de alerta
- Mal aliento persistente que no mejora con el tiempo.
- Encías rojas, inflamadas o que sangran al masticar o al tocarlas.
- Sarro marrón o amarillento en los dientes.
- Dientes móviles, retracción de la encía o raíces visibles.
- Mastica de un solo lado, deja caer comida o rechaza el pienso duro.
- Babeo, frote de la cara con la pata o cambios de carácter.
- Inflamación bajo el ojo o secreción nasal en casos avanzados.
Especies en las que lo vemos
🐶 Perros
Es muy frecuente en perros adultos, sobre todo en razas pequeñas y toy, donde el apiñamiento dental agrava el problema.
🐱 Gatos
En gatos suele asociarse a otras lesiones orales, como la reabsorción dental o la gingivoestomatitis, y conviene valorarlo siempre con radiografía.
🦦 Hurones
Los hurones acumulan sarro con facilidad y pueden desarrollar periodontitis si la dieta y la revisión oral no son adecuadas.
Cómo lo diagnosticamos
El diagnóstico se basa en la exploración completa de la boca bajo anestesia general: se valora diente por diente con sonda periodontal, se registra la movilidad, la retracción gingival y las bolsas, y se realiza una serie de radiografías dentales para ver el hueso y las raíces. Sin radiografía es imposible conocer el verdadero estado de la enfermedad, porque gran parte del daño se esconde bajo la encía. Con esos datos se asigna un estadio a cada pieza y se decide qué dientes pueden conservarse con tratamiento y cuáles deben extraerse.
Tratamiento
- Limpieza dental profesional con ultrasonidos por encima y por debajo de la encía, siempre bajo anestesia general.
- Pulido de las superficies dentales para retrasar la nueva acumulación de placa.
- Raspado y tratamiento de las bolsas periodontales según indique el veterinario.
- Extracción de las piezas con pérdida ósea avanzada o móviles que causan dolor.
- Plan de higiene y revisiones periódicas adaptado a tu mascota.
Prevención en casa
- Cepillado diario con cepillo y pasta específicos para mascotas; nunca pasta humana, porque el flúor y el xilitol son perjudiciales.
- Revisiones orales periódicas con tu veterinario, más frecuentes en razas pequeñas.
- Limpiezas dentales profesionales cuando el veterinario las recomiende.
- Productos y piensos dentales de eficacia reconocida, siempre como complemento y no como sustituto del cepillado.
Preguntas frecuentes
¿La enfermedad periodontal tiene cura?
La gingivitis es reversible, pero la periodontitis, que ya destruye hueso, no se cura: se controla. Con tratamiento profesional y buena higiene en casa se puede frenar su avance y mantener a tu mascota sin dolor.
¿Hace falta anestesia para tratarla?
Sí. Para limpiar bajo la encía, explorar y radiografiar la boca de forma segura y sin dolor es necesaria la anestesia general, con valoración previa y monitorización durante todo el procedimiento.
¿Mi perro mayor puede operarse?
La edad por sí sola no es una contraindicación. Valoramos su estado general, con analítica previa si procede, y adaptamos el protocolo anestésico a cada paciente. Muchas veces la boca enferma es peor para su salud que la intervención.
¿Puedo tratarlo yo en casa?
En casa puedes prevenir con cepillado y revisión, pero no tratar la enfermedad ya instalada. Nunca intentes quitar sarro o dientes tú mismo: puede causar dolor y lesiones. Consulta con un dentista veterinario.