Su boca, en pocas palabras
Los roedores se reconocen por sus incisivos largos y afilados, que crecen sin detenerse durante toda su vida y se mantienen gracias a que el animal roe y mastica. Cuando la mordida no es la correcta o el animal no tiene con qué desgastarlos, por herencia, golpes o una dieta poco adecuada, estos dientes se alargan o se desgastan mal y el animal empieza a tener problemas para alimentarse.
En nuestra consulta de odontología veterinaria en Villanueva de la Cañada atendemos hámsteres, ratas, ratones, jerbos, degús y otros roedores de compañía. Los exploramos con mucho cuidado, adaptado a su tamaño, y te orientamos sobre alimentación, material para roer y señales de alarma. Como son animales muy pequeños y su vida es corta, actuar pronto es especialmente importante para que no sufran ni pierdan peso.
Cómo es su dentición
Todos los roedores tienen incisivos de crecimiento continuo: un par arriba y otro abajo, con el esmalte en la cara frontal, que les da una arista cortante al desgastarse. Entre los incisivos y los molares hay un espacio sin dientes. En hámsteres, ratas y ratones suele haber unos 16 dientes, con tres molares a cada lado arriba y abajo, y sus molares normalmente no crecen de forma continua. En otras especies, como el degú, los molares sí crecen siempre y exigen una dieta de mucha fibra. Por eso conviene saber de qué especie se trata antes de valorar cualquier problema dental.
Problemas dentales más habituales
🐰 Sobrecrecimiento dental
Si los incisivos no se desgastan, se alargan y pueden impedir cerrar la boca o clavarse en el paladar.
↔️ Maloclusión dental
Los incisivos que no encajan bien se desgastan de forma desigual y el problema suele repetirse.
⚠️ Absceso dental
Una infección en la raíz puede originar bultos en la cara o la mandíbula y dolor al comer.
💥 Fractura dental
Morder barrotes o caídas pueden romper un incisivo, lo que altera el desgaste del opuesto.
Señales de alerta
- Come menos o deja de comer
- Babea o tiene el pelaje del cuello mojado
- Pierde peso y parece más apagado
- Deja caer la comida o la manipula con dificultad
- Incisivos visiblemente largos, torcidos o rotos
- Bultos o hinchazón en la cara
- Heces más pequeñas o escasas
Prevención
- Ofrece una dieta adecuada a su especie, rica en fibra y sin exceso de semillas grasas o dulces.
- En especies como el degú, asegura heno ilimitado.
- Proporciona materiales seguros para roer, como madera sin tratar.
- Evita barrotes metálicos que pueda morder de forma continua.
- Pésalo con regularidad para detectar pérdidas de peso a tiempo.
- Acude a revisión ante cualquier cambio en la forma de comer.
Revisiones dentales
Para un roedor sano recomendamos una revisión veterinaria al menos una vez al año, incluyendo la exploración de incisivos y, cuando sea posible, de la boca en general. En animales con maloclusión o problemas previos, las revisiones deben ser más frecuentes, según indique el veterinario. Como la vida de estos animales es corta, un problema que a ti te parezca pequeño puede afectar mucho a su salud. Si come menos, babea o notas los dientes largos o rotos, escríbenos por WhatsApp y valoraremos la mejor forma de ayudarle sin retrasos.
Preguntas frecuentes
¿Todos los roedores tienen dientes que crecen siempre?
Todos tienen incisivos de crecimiento continuo. Los molares dependen de la especie: en hámsteres, ratas y ratones no suelen crecer de forma continua, y en degús sí.
¿Puedo cortar los dientes largos de mi hámster?
No lo hagas en casa. Se pueden fracturar o dañar la raíz, causando dolor e infecciones. Debe hacerlo un veterinario con experiencia en animales exóticos.
Mi rata no come bien, ¿puede ser por los dientes?
Puede ser, aunque hay otras causas. Si deja de comer, babea o adelgaza, conviene una revisión veterinaria cuanto antes para encontrar el origen.