En qué consiste
La extracción de un diente es el tratamiento indicado cuando la pieza está tan dañada que no se puede conservar: enfermedad periodontal avanzada, fracturas con infección, reabsorción dental, dientes de leche persistentes, maloclusiones que lesionan o dientes móviles que duelen. Aunque a muchos tutores les preocupe que su mascota se quede sin dientes, lo cierto es que un diente enfermo causa dolor continuo e infección, y su retirada mejora de forma notable el bienestar y el apetito.
Una extracción veterinaria correcta no consiste en tirar del diente. Los perros y gatos tienen raíces largas y curvas, a veces múltiples, y hay que separarlas, elevarlas con instrumental específico y comprobar con radiografía que no queda ningún resto. En nuestra consulta de odontología veterinaria en Madrid planificamos cada extracción con radiografía previa, usamos técnica atraumática, control del dolor y cierre cuidadoso de la encía.
¿Cuándo se necesita?
- Enfermedad periodontal avanzada con movilidad dental y pérdida de hueso.
- Fractura con infección de la raíz que no es candidata a endodoncia.
- Reabsorción dental felina, que suele tratarse con extracción.
- Dientes de leche persistentes que desplazan al definitivo.
- Gingivoestomatitis felina que no responde a otros tratamientos.
- Dientes que lesionan los tejidos por maloclusión, o piezas afectadas por abscesos.
Paso a paso
- Valoración y radiografíaRadiografiamos la pieza para ver la forma y longitud de las raíces y planificar la técnica.
- Anestesia y analgesia locorregionalAnestesia general con bloqueos locales para reducir el dolor durante y después de la cirugía.
- Colgajo y separación de raícesSi es necesario, se abre un pequeño colgajo y se separan las raíces del diente.
- Extracción atraumáticaSe eleva cada raíz con instrumental fino para preservar el hueso y los tejidos vecinos.
- Control radiográficoComprobamos con radiografía que no quedan fragmentos de raíz.
- Sutura de la encíaCerramos la encía con sutura reabsorbible para favorecer una cicatrización limpia.
Anestesia y seguridad
Toda extracción dental se realiza bajo anestesia general, con intubación, monitorización continua y analgesia adaptada, incluyendo bloqueos anestésicos locales que reducen el dolor. Antes de la intervención valoramos el estado de salud de tu mascota, y según su edad y sus antecedentes el veterinario puede recomendar una analítica preoperatoria para comprobar órganos como el hígado y el riñón. En animales mayores o con otras enfermedades adaptamos el protocolo y coordinamos el caso con tu veterinario de cabecera. Recuerda que nunca debes intentar extraer un diente en casa: es doloroso, peligroso y puede dejar restos de raíz infectados.
Después del tratamiento
- Ofrece comida blanda durante los días que indique el veterinario.
- Administra solo los medicamentos y analgésicos que te haya pautado el veterinario.
- Evita juguetes duros y masticables hasta que cicatrice la encía.
- Vigila sangrado excesivo, hinchazón o rechazo de comida y avísanos si ocurre.
- Acude a la revisión programada para comprobar la cicatrización.
Preguntas frecuentes
¿Podrá comer mi mascota sin algunos dientes?
Sí. Perros y gatos se adaptan muy bien y suelen comer mejor al desaparecer el dolor. Muchos animales sin varias piezas comen con total normalidad.
¿Duele la extracción?
Se realiza bajo anestesia general y con analgesia locorregional, y el dolor posoperatorio se controla con las pautas del veterinario.
¿Cuánto tarda la recuperación?
La mayoría de las mascotas se recuperan en pocos días, aunque la encía tarda más en cicatrizar del todo. Te daremos pautas concretas para cada caso.