Lo que debes saber
La reabsorción dental felina, antes llamada lesión de reabsorción odontoclástica, es una de las patologías orales más comunes en gatos adultos. En ella unas células del propio organismo destruyen progresivamente la estructura del diente, empezando por la raíz o por el cuello, hasta que la pieza queda hueca, débil o reemplazada por tejido óseo. Es una lesión dolorosa y progresiva, aunque tu gato quizá siga comiendo con normalidad porque los gatos son muy buenos ocultando el malestar.
Muchas veces la lesión comienza por debajo de la encía, así que a simple vista no se ve. Cuando se aprecia un pequeño tejido rosado que cubre un agujero en el diente cerca de la encía, el daño ya suele estar avanzado. En nuestra consulta de odontología veterinaria en Madrid utilizamos exploración bajo anestesia y radiografía dental completa para encontrar todas las lesiones y decidir el tratamiento adecuado.
¿En qué consiste?
Es un proceso en el que los odontoclastos, células que reabsorben el tejido dental duro, destruyen la dentina y el cemento del diente. Las lesiones se clasifican en estadios según su profundidad y en tipos según el aspecto radiográfico de la raíz: en unas la raíz se mantiene visible y en otras desaparece por completo. Es muy frecuente en gatos adultos y de edad avanzada. Se desconoce con exactitud su causa. Al llegar a la pulpa se vuelve muy dolorosa, lo que explica la hipersensibilidad que muestran muchos gatos al tocarles la boca.
Causas y factores de riesgo
- No se conoce con exactitud el origen; se barajan varios factores.
- Inflamación crónica de la encía y enfermedad periodontal asociada.
- Predisposición individual y edad avanzada.
- Posible relación con la dieta y el metabolismo, aún en estudio.
- Traumatismos o maloclusiones sobre la pieza afectada.
- Presencia de varias lesiones en distintas piezas de la misma boca.
Síntomas y señales de alerta
- Agujero o cavidad en el diente junto a la encía.
- Encía enrojecida que cubre la lesión y sangra al tocarla.
- Mal aliento y babeo.
- Mastica de forma extraña, tira la comida o prefiere alimento blando.
- Chasquido de mandíbula o temblor al ver comida.
- Pérdida de peso o irritabilidad.
Especies en las que lo vemos
🐱 Gatos
Es muy frecuente en gatos adultos y mayores, sea cual sea la raza, y puede afectar a varias piezas.
Cómo lo diagnosticamos
El diagnóstico exige una exploración oral completa bajo anestesia general y radiografía de todos los dientes, porque la lesión puede estar solo en la raíz y no verse a simple vista. La sonda dental detecta cavidades y sangrado, y la radiografía determina el tipo y la extensión de la reabsorción. Es fundamental radiografiar toda la boca, ya que es habitual que haya más de una pieza afectada y que el aspecto externo no refleje la gravedad real.
Tratamiento
- Extracción de las piezas afectadas, que es el tratamiento habitual.
- En ciertos casos de raíz ya reabsorbida, extracción de la corona con técnica específica.
- Radiografías previas y posteriores para asegurar un resultado completo.
- Control del dolor y cuidados posoperatorios pautados por el veterinario.
- Revisiones periódicas porque pueden aparecer nuevas lesiones.
Prevención en casa
- No se conoce una forma segura de prevenirla.
- Revisiones orales anuales con radiografía si el veterinario las recomienda.
- Control de la placa y la gingivitis con higiene domiciliaria.
- Detección precoz para tratar antes de que cause dolor intenso.
Preguntas frecuentes
¿Duele a mi gato?
Sí, sobre todo cuando la lesión alcanza la pulpa. Aunque siga comiendo, los gatos disimulan mucho el dolor, por eso es importante revisar la boca de forma periódica.
¿Se puede reparar el diente?
En la mayoría de los casos no es posible restaurarlo con éxito y se recomienda la extracción. Tu dentista veterinario valorará cada pieza con radiografía.
¿Mi gato podrá comer sin esos dientes?
Sí. Los gatos se adaptan muy bien y suelen comer mejor al desaparecer el dolor, ya que la boca queda libre de piezas enfermas.
¿Puede volver a aparecer?
Puede afectar a otros dientes con el tiempo, por eso recomendamos revisiones orales regulares en gatos con antecedentes.