Lo que debes saber
Los tumores orales son crecimientos anómalos de tejido en la boca: en la encía, la lengua, el paladar, los labios o la mandíbula. Pueden ser benignos, como algunos épulis, o malignos, y desde fuera es imposible saber cuál es cuál. Por eso cualquier bulto, úlcera o zona que sangra y no cicatriza en la boca de tu mascota debe revisarse cuanto antes. Detectarlos pronto, cuando aún son pequeños, suele ofrecer más posibilidades de tratamiento.
Los signos pueden confundirse con los de una enfermedad dental: mal aliento, babeo con sangre, dificultad para comer o un diente que se mueve sin motivo aparente. En nuestra consulta de odontología veterinaria en Villanueva de la Cañada (Madrid) exploramos la masa, realizamos radiografías para valorar la extensión en el hueso y tomamos muestras para su análisis, y, cuando es necesario, coordinamos la derivación a especialistas en oncología o cirugía.
¿En qué consiste?
Es el desarrollo de una masa de células que crecen de forma descontrolada en la cavidad oral. Entre los tumores orales de los perros se encuentran tumores benignos de la encía y otros malignos, como el melanoma o el carcinoma; en los gatos el carcinoma de células escamosas es uno de los más frecuentes. Algunos crecen despacio y otros invaden el hueso con rapidez. Solo el estudio de una muestra al microscopio permite saber de qué tipo es y cómo se comportará, y por tanto decidir el tratamiento.
Causas y factores de riesgo
- En la mayoría de los casos no se conoce una causa concreta.
- Edad avanzada, ya que son más frecuentes en animales mayores.
- Predisposición de algunas razas a determinados tipos de tumor.
- Inflamación crónica de la boca.
- Factores ambientales en estudio, como la exposición al humo.
- Alteraciones genéticas individuales.
Síntomas y señales de alerta
- Bulto o masa visible en la encía, la lengua o el paladar.
- Mal aliento intenso de aparición reciente.
- Babeo con sangre o sangrado espontáneo de la boca.
- Dificultad para comer o para cerrar la boca.
- Dientes que se aflojan sin causa aparente.
- Hinchazón facial o pérdida de peso.
Especies en las que lo vemos
🐶 Perros
Aparecen sobre todo en perros adultos y mayores, y algunas razas parecen más predispuestas.
🐱 Gatos
En gatos puede confundirse con gingivoestomatitis o con úlceras, por lo que conviene biopsiar las lesiones sospechosas.
🦦 Hurones
Los hurones también pueden presentar masas orales, por lo que cualquier bulto debe revisarse.
Cómo lo diagnosticamos
El diagnóstico se basa en la exploración de la boca bajo anestesia general, la radiografía dental y, si procede, otras pruebas de imagen para valorar la extensión, y la toma de una biopsia que se analiza en laboratorio. Estas pruebas permiten diferenciar un tumor de una lesión inflamatoria y saber si hay afectación del hueso o de los ganglios. También es habitual realizar analíticas y pruebas de estadificación antes de decidir el tratamiento.
Tratamiento
- Biopsia para conocer el tipo exacto de masa.
- Cirugía para retirar el tumor, con márgenes adecuados cuando es posible.
- Derivación a oncología o cirugía maxilofacial si el caso lo requiere.
- Control del dolor y cuidados de soporte indicados por el veterinario.
- Revisiones periódicas tras el tratamiento.
Prevención en casa
- No existe una prevención específica segura.
- Revisar la boca con regularidad, sobre todo en animales mayores.
- Consultar ante cualquier bulto o herida que no cicatriza.
- Mantener revisiones orales anuales con tu veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Todos los bultos en la boca son cáncer?
No. Muchos son benignos, pero desde fuera es imposible saberlo. Solo la biopsia confirma el tipo, por eso conviene revisar cualquier bulto.
¿Qué pronóstico tiene?
Depende del tipo de tumor y de cuándo se detecta. Cuanto más pequeño y localizado, mejores suelen ser las opciones. Tu veterinario te informará de cada caso.
¿Se opera siempre?
Depende del tipo de masa, su tamaño y su localización. La cirugía es una opción habitual, y a veces se combina con otros tratamientos por parte de especialistas.
¿Cómo lo detecto a tiempo?
Mirando la boca de tu mascota con regularidad y acudiendo al veterinario ante bultos, sangrado o mal aliento nuevo. Las revisiones anuales ayudan mucho.